agosto 7

245. Error número 6 que cometí emprendiendo: dar por cerrado un acuerdo antes de cobrarlo.

En el episodio de hoy quiero hablarte sobre el error número 6 que cometí emprendiendo y es dar por cerrado un acuerdo antes de tiempo.

Recuerda que todavía estás a tiempo de adquirir Dinero y Emociones por un precio muy reducido. Es un curso innovador en el que te embarcarás en un viaje hacia tu interior y cómo te relacionas con el dinero.

Ser impulsivo en los negocios juega malas pasadas

Esto es algo que he aprendido con los años. Me ha costado mucho tiempo y disgustos darme cuenta de que no podía seguir llevándome tanto por las emociones.

Tanto las positivas, como las que llaman negativas, me hacían cambiar mi estado de ánimo y comportarme de otra forma en las relaciones con clientes.

¿Te gustaría saber cómo organizar tus gastos?

¿Cuál de las dos opciones prefieres?

Un manual para crear presupuestos de tus finanzas de forma correcta

Choose this if you have some experience with programming and want to improve.

Cuando emprender no era una moda

Ahí es cuando empecé yo. Era un momento complicado a nivel económico. En mi entorno, la moda era tener un trabajo de mucha responsabilidad, con sueldos altos y poco tiempo libre.

Parecía incluso que a la gente le gustaba quejarse de esta situación.

Yo estuve unos años trabajando por cuenta ajena y en seguida me di cuenta de que no era lo mío. No soportaba la rigidez de los horarios, la necesidad imperante de calentar sillas, ni la falsedad de las relaciones personales.

Lo dejé.

Sencillamente, quería algo más hecho a mí. Aunque eso supusiera ganar menos dinero. Y así emprendí mi primer negocio. Poco a poco había estado trabajando y por fin decidí dar el salto.

Me avergonzaba un poco mi situación profesional, no te lo voy a negar. Me sentía totalmente fuera del tiesto.

Creo que era por esto que tenía la necesidad de demostrar algo a los demás. De decir, ésto también funciona y no me mato a trabajar como vosotros.

Cada nuevo triunfo me lo tomaba como un jaque a ese sistema y los celebraba antes de conseguirlos.

Esto era un error, y lo aprendí bien.

El impago que marcó mi política de cobros

Uno de los casos que celebré antes de tiempo, era el de un chico que tenía mucha prisa por que viéramos una asignatura.

Le dije que me hiciera una transferencia, y me mandara el justificante. Así podríamos ir viendo esta asignatura mientras llegaba el dinero a mi cuenta.

El dinero nunca llegó, pero sí vimos la asignatura.

En el justificante que me envió ponía mi número de cuenta, pero no mi nombre. Error mío, al haber aceptado ese justificante de pago (aparentemente emitido por el banco).

Cambios en mi política de cobros

A partir de este impago, que reclamé y no conseguí, cambié y aprendí sobre cómo cobrar a mis clientes:

  • Los cobros se hacen en el momento o por adelantado
  • Si se trata de una suma importante, negocio una parte por adelantado y el resto en partes beneficiosas para el cliente
  • cuando hay mucha confianza con los clientes, sí permito algo de flexibilidad

Apúntate para recibir cada semana los episodios que publico.

Además, he abierto un grupo de Telegram donde podrás preguntarme tus dudas directamente en tu móvil.

Insert Ultimatum Countdown

Sobre la autora

Nuria Hidalgo

Economista Holística

Asesora Financiera de negocios online, apasionada de la tecnología y los números. Visítame en mi blog personal para encontrar más contenido.


Tags

Cobros, Políticas


Quizá también te interese

Qué es el NIF-IVA y por qué te interesa tenerlo

Diccionario económico y fiscal

{"email":"Email address invalid","url":"Website address invalid","required":"Required field missing"}
>
03
Días
23
Horas
32
Minutos
21
Segundos

Curso gratuito de precios